Introducción
En
2008 comenzaba una de las mayores crisis económicas de la historia reciente,
aparentemente provocada por el colapso del mercado inmobiliario de los Estados
Unidos.
Este
mercado inmobiliario que durante un largo período había sido globalizado mediante
el empaquetado de los créditos concedidos en todo tipo de productos y derivados
financieros finalmente reventó. Los teóricos de la economía dicen que el
estallido fue la caída de Lehman Brothers.
Por
aquella época el que suscribe estas líneas, o sea yo, que ya me había dado
cuenta de los erróneos planteamientos de la Teoría Económica y la imposibilidad
de un crecimiento infinito tuve la fortuna de encontrar en Internet un
pequeño pdf escrito por un general del ejército norteamericano que había pasado
gran parte de su vida destinado en Oriente Medio.
Desgraciadamente
no lo guarde como era debido y en un fallo del sistema operativo del ordenador
desapareció.
Su
título era “Sunset in the desert” y la primera página consistía en un
fotomontaje, en el que con una puesta de sol como fondo, se veía unas
instalaciones petroleras abandonadas y una caravana de camellos pasando por
delante de las mismas.
El
contenido era muy preciso, escueto y sin florituras como habitualmente
corresponde al lenguaje militar.
Lo
que más me hizo reflexionar fue el término “sociedad del petróleo” en contraposición
al de “sociedad industrial” que habitualmente utilizamos los titulados en
alguna rama del, cada vez más seco, árbol de la ciencia economía para referirnos a nuestro modelo económico.
Un resumen sería: que la sociedad actual ha sido posible gracias al petróleo
abundante y barato del que hemos venido disponiendo desde los años treinta del
pasado siglo.
El
libro me introdujo en conceptos como el ERoEI, o el Pico del Petróleo y como la
disponibilidad de este hidrocarburo, que había conformado nuestro modelo
económico y social, cada vez sería menor.
Según
esta disponibilidad fuera disminuyendo se producirían grandes cambios, precedidos
de conflictos bélicos sin descartar una confrontación nuclear entre las grandes
potencias, en disputa por los cada vez más escasos recursos energéticos.
La
imposibilidad de poder alimentar a los cerca de siete mil millones de personas
que habitamos el planeta sería otra de sus consecuencias y poco a poco el nivel
de vida de los supervivientes iría retrocediendo en el tiempo hasta llevarnos a
una especie de sociedad mediaval estacionaria como resultado final de
numerosos y continuados colapsos parciales.
Un
año después de leer todo lo que pude sobre temas energéticos, me matricule en
un curso de verano de la UNED en Ávila sobre energías renovables tratando de
encontrar una respuesta a la inquietantes prediciones del citado Pdf.
Era
la época de las renovables que gracias a las subvenciones, cuyo montante podía alcanzar
hasta el 525% sobre el precio del kWh, florecían por todas partes.
Ese
curso sirvió para darme cuenta que el optimismo no estaba justificado; las
renovables tenían sus límites y su contribución al mantenimiento del consumo
energético era y será bastante limitado.
A
partir de entonces comencé a devorar todo tipo de información sobre la materia.
Después de algunos cursos más y miles de horas de lectura y estudio he llegado a
comprender como los economistas y demás fauna económica no nos hemos enterado
de lo que realmente paso en 2.008:
En
2006, el petróleo convencional alcanzó su pico de extracción en unos 70Mbd, 2
años después el precio del barril escalaría desde 25$b de septiembre de 2003 a
los 147,25$b del 11 de julio de 2008 y con los futuros cotizando ese día a
185$b.
Con
el tiempo he podido formarme una idea de lo que representa la energía en
nuestras vidas y puedo decir que sin energía no habría “nuestras vidas”.
Todavía
me acuerdo cuando formulaba algún proceso de producción y la energía figuraba
como un input más, sin pensar que no es un input más; es el “input” que permite que
todo lo demás sea posible.
Por
eso creo que sería interesante dar a conocer y divulgar en la medida de mis
conocimientos; cuales son las posibilidades energéticas de nuestro país que
será el penúltimo refugio que nos quede cuando se produzca el inevitable colapso
de una globalización energéticamente insostenible.
Voy
a comenzar tratando de explicar el funcionamiento de nuestro sistema eléctrico,
su economía, gestión, tecnologías y lo que nos aporta en términos energéticos.
He
realizado una primera parte, la que viene a continuación, para con
posterioridad analizar el resto de tecnologías capaces de hacer fluir la
energía por nuestro mallado eléctrico.
Saludos
J.C.Pozo.
Un
poco de historia
En
1875, se construye la primera central eléctrica de España en Barcelona, mediante cuatro motores de gas de 50 caballos
cada uno, que movían a su vez cuatro máquinas Gramme de 200 voltamperios.
Nota:
El
producto de la tensión ( Voltios) por la intensidad (Amperios) mide la potencia
aparente de un generador eléctrico; así un motor que trabaje con una tensión de
100 Voltios y una intensidad (corriente) de 2 Amperios, tendrá una potencia aparente de 200 Voltiamperios o Voltamperios o 200 vatios.
Si
lo expresamos en unidades de tiempo (hora) estaremos hablando de consumo o
producción; así una máquina trabajando con
una tensión de 220 voltios y con una intensidad de 10 amperios nos dará un
consumo, o si es un generador, una producción de 2200 vatios hora, o 2,2kWh.
Normalmente cuando hablamos de electricidad, nos referimos a ella como "energía eléctrica" lo que puede llevar a un error; la corriente eléctrica es solo un vector que trasporta energía. Para generar esa energía tiene que haber una fuente primaria. Petróleo, gas, carbón, uranio, sol...
Por
último 1000 vatios (W) equivalen a 1 Kilovatio(kW), 1000kW equivalen a un Megavatio
(MW) , 1000 MW equivalen a un Gigavatio
(GW) y aproximadamente 0,745 kW equivalen a un Caballo de Vapor (HP)
Fin de la
nota.
Máquina de corriente continua de Gramme
En
1881 se constituye en Barcelona la Sociedad Española de Electricidad con un
capital de 20 millones de pesetas.
El
gobierno viendo la expansión del alumbrado eléctrico, realiza una primera
regulación mediante la promulgación del primer decreto ordenador de
instalaciones eléctricas en 1885.
En
1901 se publica la primera estadística oficial, elaborada por los Ministerios de Fomento y
Agricultura que reflejaba la existencia de 859 centrales eléctricas con una
potencia total de 127.940 HP, equivalente a unos 95.000 kW de potencia, posiblemente esta cifra se refiera a la concesión administrativa más que a la potencia realmente instalada, de los cuales el 39% tenían como fuerza motriz la energía
hidráulica.
Durante
el período que va de 1881 a 1935, la producción eléctrica basada en centrales
térmicas situadas dentro de las ciudades, que mediante gas o carbón movían
dinamos de corriente continua, va dejando paso a la generación hidroeléctrica
que mediante turbinas mueven alternadores de corriente alterna. Más
eficiente por sus menores pérdidas en el transporte.
A
penas hay datos de las llamadas fábricas de luz que funcionaban dentro de las
ciudades quemando gas y/o carbón:
.-
La Sociedad
Española de Electricidad construyó en Barcelona una central termoeléctrica
destinada al servicio público, que llegó a contar con una potencia de 1.100 CV
(820 kW). Se trata de la primera infraestructura de este género que operó en
España.
.-
Entre 1883 y
1886 se construyó la red local de Girona, que pasa por ser la primera ciudad
española iluminada exclusivamente con electricidad.
.-
Los primeros
convertidores térmicos eran poco eficientes: consumían mucho combustible por
cada kWh producido.
.-
La primera
central dedicada a la producción de electricidad comercial no logró superar la
dura competencia de los fabricantes de gas que dominaban el mercado del
alumbrado público en Barcelona. Tampoco logró atraer un número suficiente de
clientes privados. En 1894, tras más de una docena de años de actividad, daba
servicio a tan sólo 130 abonados, que tenían instalados 199 arcos voltaicos y
7670 lámparas incandescentes.
A
pesar de las dificultades poco a poco la electricidad avanza y se producen hechos
de gran importancia:
Como
la utilización de la energía cinética producida por los saltos de agua para
generar corriente eléctrica o la construcción de tendidos de alta tensión para
el transporte de la energía.
El río Duero, historia de una de las mayores obras de ingeniería e intriga financiera
De
gran importancia se puede considerar la construcción del primer salto de agua
sobre el rio Duero que con el tiempo convertiría este río como uno de los mayores
productores de energía eléctrica de Europa.
Solo
el salto de agua de Aldeadávila, con sus dos grupos tiene una potencia
instalada de 1139 MW superiores a los 1066 MW que ofrece el reactor Siemens
instalado en la central nuclear de Trillo.
En
su conjunto todos los saltos de agua del Duero suman una potencia instalada de
3,16 GW.
El
primer salto de agua del Duero fue realizado por Federico Cantero Villamil, en
el término de San Román de los Infantes. En 1899 constituye en Zamora la
Sociedad El Porvenir de Zamora,
S.A., para construir y explotar un salto de agua.
Aprovecha
un meandro del Duero, mediante una pequeña presa de tan solo 5 metros de
altura, que desviaba un parte del caudal
a un túnel que volvía al cauce del Río aguas abajo, logrando un desnivel total de 14 metros.
Mediante Real Decreto del Ministerio de Fomento de 7 de diciembre de 1898, Obtiene a perpetuidad la concesión de este pequeño salto de agua.
La
Central contaba con 5 turbinas de 1000 caballos
girando a 140 revoluciones por minuto y alternadores de 900 KVA. También dos
Grupos con Turbinas de 600 caballos y Alternadores de 400 KVA. a 200
revoluciones por minuto para los caudales de estiaje.
A
partir de 1902 comienza a suministra electricidad a Zamora, Salamanca y Valladolid.
En
1906 Un grupo de ingenieros constituye la Sociedad General de Transportes
eléctricos, conocedores de las posibilidades de explotación hidroeléctrica del
Río.
Entre
ellos se encontraba José Orbegozo, Alma máter del proyecto de explotación del
río Duero.
Por otro lado, uno de los grandes impulsores del proyecto hidroeléctrico del Duero era el industrial Horacio Echevarrieta (un personaje singular que llegaría a pagar de su bolsillo el rescate de los supervivientes del Desastre de Annual) relacionado por distintos trabajos con los
ingenieros fundadores de SGTE, en especial con Orbegozo, y que ya había entrado
en el negocio eléctrico en 1907 al adquirir Saltos del Ter.
El tramo más propicio para la construcción de las presas eran la zona internacional del Duero, por lo que no se podía hacer nada sin el consentimiento de las autoridades del país vecino.
Había poco interés y bastante desconfianza por parte de las autoridades lusas sobre el tema, así que el gobierno español forzó un convenio con el estado portugués en 1912.
Este convenio establecía:
.-Las dos naciones tendrían en los tramos fronterizos de los ríos los mismos derechos, pudiendo disponer de la mitad del caudal de aguas existentes en las distintas épocas del año.
.-Aquellos interesados en aprovechar eléctricamente los saltos tendrían que presentar el proyecto técnico en ambas naciones.
.-Antes de otorgar la concesión, una comisión mixta compuesta por dos ingenieros, debía fijar las prescripciones de las obras.
.-Los derechos de los particulares quedarían al amparo de las legislaciones vigentes en cada país.
.-La inspección y vigilancia de las obras en construcción y en explotación se realizaría por las dos naciones.
.-La concesión hecha por una de las dos naciones no obligaba a la otra a hacerlo.
En
1918 Echevarrieta compraba los derechos de explotación del caudal del Duero en
la zona de Braganza, Portugal. Echevarrieta
tenía también una opción de compra sobre los derechos del Río a su paso por
Zamora y Salamanca registrados por el ingeniero Federico Cantero, propietario del salto de agua El Porvenir de Zamora.
Pero
tanto el industrial vizcaíno como los ingenieros agrupados en torno a SGTE,
carecían del músculo financiero necesario para llevar adelante un proyecto de
esa magnitud.
En
1917 recurrieron al Banco de Bilbao para poder llevar adelante el proyecto,
siendo bien acogido por la entidad. Finalmente en 1918 se constituye la Sociedad
Hispano-Portuguesa de Transportes Eléctricos con un Capital Social de 150
millones de pesetas del cual el Banco de Bilbao suscribe el 88%, dejando el
resto a repartir entre los ingenieros y Echevarrieta mediante acciones
liberadas a cambio de las concesiones y las opciones de compra sobre los derechos que el ingeniero Federico Cantero había registrado a su nombre.
En
1919 el Banco empieza a dudar de la viabilidad del proyecto. Solo la
construcción del primer embalse representaba un desembolso superior a los 100
millones de pesetas y su producción eléctrica, una vez entrará en
funcionamiento, igualaba a la ya existente.
Por otra parte, la
opción que poseía Echevarrieta sobre los derechos de explotación propiedad de
Cantero se venía renovando anualmente, hasta que en 1922 este último se negó a una nueva renovación. Exigiendo a Echevarrieta que
ejecutara la opción de compra. Mientras tanto el
banco de Bilbao, que seguía dudando sobre la viabilidad de la inversión relantizaba el proyecto.
En 1924, Echevarrieta decidía ejecutar la opción de compra sobre los derechos
de explotación que el ingeniero Federico
Cantero tenía sobre los caudales del río Duero en las provincias de Salamanca y
Zamora, realizando de su bolsillo el pago del primer plazo.
Durante
todo este periodo se habían adelantado estudios, preparación de los terrenos y
otros gastos por parte de los partícipes de la Sociedad Hispano-Portuguesa de
Transportes Eléctricos, pero estos gastos habían sido realizados a título
personal. Lo que aumentaba la confusión y la desconfianza por parte del Banco
de Bilbao.
Finalmente
se acuerda constituir una nueva Sociedad Hispano-Portuguesa de Transportes Eléctricos
con un Capital Social mayor, de 160 Millones de pesetas, representados en 320.000
acciones de 500 pesetas de valor nominal de las cuales 20.000 eran acciones liberadas y repartidas en la siguiente proporción: 50% para el Banco de Bilbao,
25% para la antigua SGTE y 25% para H. Echevarrieta. Los derechos de
suscripción preferentes de las 300.000 acciones restantes se repartían en la
misma proporción y la nueva sociedad tomaba posesión de todos los derechos y
obligaciones suscritas con anterioridad.
Mientras
se fraguaban estos pactos el gobierno portugués pretendía dar marcha atrás de
las concesiones otorgadas y propuso al gobierno español la nacionalización de
estas concesiones y el desarrollo de las mismas por un consorcio formado por
los dos estados.
Esta opción contemplada con interés por el Ministro de Fomento español
Francisco Cambo, fue desechada con la llegada del gobierno presidido por el Conde de
Romanones.
Sin
embargo el gobierno portugués seguía insistiendo en su proyecto de
nacionalización y bloqueando el inicio de las obras.
Finalmente
el ingeniero Orbegozo, cansado de los retrasos presentó un nuevo proyecto que
contemplaba la realización de todas las presas en el lado español y que recibió
por parte del gobierno portugués el calificativo de “El Robo del Duero”. Ante
la evidencia de esta realidad, los
portugueses tuvieron que ceder y aceptar la firma de un nuevo tratado en 1927,
que consistía en el desarrollo del ya firmado en 1912 en los siguientes términos:
.-Se reservaba a Portugal la utilización de todo el desnivel del río en la zona comprendida entre el origen del tramo internacional y el punto de confluencia del Tormes con el Duero.
.- Se reservaba a España la utilización de todo el desnivel del río en la zona comprendida entre el punto de confluencia del Tormes con el Duero y el extremo inferior del tramo internacional.
.- Portugal podía utilizar el desnivel del último tramo del Duero internacional pero sin llegar nunca a rebasar la desembocadura del Huebra.
.- Cada estado tenía derecho a utilizar, para producción de energía eléctrica, todo el caudal que discurriese por la zona del aprovechamiento que se le atribuyese en los puntos anteriores, salvo el necesario para usos comunes.
.- Ambos estados garantizaban recíprocamente que no se disminuiría el caudal que debía llegar al origen de cada zona de aprovechamiento del tramo internacional o del Duero portugués, como consecuencia de derivaciones hechas con fines hidroeléctricos mediante tomas por debajo del nivel superior de los embalses reguladores del Esla en Ricobayo, y del Duero en Villardiegua.
.-Cada país realizaría las obras conforme a sus leyes en los tramos que se le habían concedido.
Las intrigas del
Banco de Vizcaya.
La
posición de los portugueses había estado alentada en gran parte por el Banco de
Vizcaya, que no veía con buenos ojos la irrupción del Bilbao en el sector.
El
Vizcaya, que había entrado tempranamente
en el sector eléctrico, a diferencia del Bilbao, atrapado durante ese periodo
en la burbuja de los ferrocarriles. Vio peligrar la situación de monopolio de
que disfrutaban su Filiales; Hidroeléctrica Ibérica en el País Vasco y Electra
del Viesgo en Santander y sus otras participadas como Hidroeléctrica Española, Mengemor, la Compañía Sevillana de
Electricidad o Electra de Lima en el resto del territorio nacional.
Se
recurrió a todo tipo de artimañas por parte del banco Vizcaíno para primero
retrasar y posteriormente obligar al B. de Bilbao a compartir las concesiones: incidentes
parlamentarios, judiciales, administrativos, campañas de prensa…
Por
otro lado el B. de Bilbao trató de implicar a otros socios capitalistas al otro
lado de la frontera, entablando conversaciones la Hispano Portuguesa de Transportes
Eléctricos con otras entidades financieras portuguesas sin llegar a ningún
acuerdo.
Dada
la magnitud de la obra se buscaron capitales en otras plazas,
cerrando acuerdos con las compañías; United Electric Securities y el Banco H.H
Rollin&Sons, ambas estadounidenses.
Finalmente
se alcanzó, posiblemente el acuerdo más importante, con el Banco Urquijo que
por medio de Unión Eléctrica Madrileña y sus filiales controlaba
un importante mercado.
Todos estos acuerdos se plasmaron en la modificación de la Sociedad
Hispano-Portuguesa de Transportes Eléctricos que pasaba a llamarse "Sociedad
Hispano-Portuguesa de Trasportes Eléctricos y Saltos del Duero".
La
escritura de modificación fue firmada en diciembre de 1928.
El Capital Social
quedaba distribuido de la siguiente forma:
Banco de Bilbao
|
29%
|
United Electric Securities
Banco H.H Rollin&Sons
|
25%
|
Banco Urquijo
|
20%
|
Horacio Echevarrieta
|
14,5%
|
Sociedad General de
Transportes Eléctricos
|
11,5%
|
Una vez logrado el acuerdo, se acometería la primera obra de explotación hidroeléctrica del Duero; los saltos del Esla que comenzaría en 1929.
El
retraso en la ejecución del proyecto "del Duero" no fue solo consecuencia de la Guerra Civil, sino en gran parte por el bloqueo
realizado por el resto de los poderes financieros, hasta alcanzar un reparto del mercado
eléctrico nacional. Como siempre los intereses de la oligarquía por delante de
los intereses de la nación.
Este
acuerdo se alcanzaría en 1936 por medio de La Cámara Oficial de Productores y Distribuidores de Electricidad.
La
Cámara Oficial de Productores y Distribuidores de Electricidad
Las
incipientes y cada vez más numerosas empresas dedicadas a la producción de
energía eléctrica se habían ido organizando en la
citada Cámara, donde como casi siempre suele suceder los que realmente
cortaban el bacalao eran las grandes empresas.
El
potencial de negocio del Duero era de tal magnitud que su desarrollo quedo bloqueado
hasta que se alcanzó un acuerdo de reparto de todo el territorio nacional.
A
principios de los años veinte, había dos grupos eléctricos principales
conformados por el Banco de Vizcaya y el
Banco Urquijo.
De
este modo, en el período comprendido entre 1920 y 1930, un elevado porcentaje de
la producción y distribución eléctrica española estaba en manos de un trust
articulado en torno al Banco de Vizcaya.
El
Banco de Bilbao que había entrado tarde en el negocio, se había abierto paso
con Saltos del Esla, obra finalizada en 1935 y que le garantizaban una importante producción eléctrica, por
otro lado contaba con músculo financiero suficiente como para reclamar su parte
del pastel eléctrico.
Como
el Vizcaya no estaban por la labor había comenzado una guerra sucia contra el Bilbao, poniendo en cuestión los derechos que
este había adquirido sobre el río Duero y sembrando dudas entre los gobiernos
español y portugués sobre la legitimidad de los mismos, paralizando y
retrasando cualquier tipo de actividad sobre el río Duero.
Finalmente tocaba pactar y repartirse el mercado, en el que ya empezaba a existir un exceso de oferta, en parte generada por la nueva central hidroeléctrica del río Esla.
El acuerdo quedo plasmado de la siguiente forma; dividía el mercado eléctrico español en tres categorías:
Los
mercados exclusivos, los mercados compartidos y los libres.
Mercados
exclusivos y compartidos según el pacto de 1936
Mercados
exclusivos
|
Saltos del Duero
Valladolid,
Cáceres, Badajoz,
Zamora,
Salamanca, Soria,
León*,
Palencia*, Burgos*
|
Hidroeléctrica Ibérica
Huesca,
Zaragoza
|
Hidroeléctrica Española
Teruel,
Castellón, Valencia,
Alicante,
Murcia, Almería,
Cuenca
y Albacete
|
Mercados
compartidos
con Saltos
del Duero
|
Electra del Viesgo
Coruña,
Lugo, Orense,
Pontevedra,
Oviedo, Santander,
León**,
Palencia**, Burgos**
|
Hidroeléctrica Ibérica
País
Vasco, Navarra,
Logroño,
Burgos***
|
H. Española
Saltos del Alberche
Eléctrica de Castilla
Madrid,
Toledo,
Guadalajara
y Ciudad Real
|
* Sólo les correspondían con carácter exclusivo las zonas de estas provincias no asignadas como mercados compartidos o zonas de influencia.
** La Vecilla y Liaño (León), Cervera de Pisuerga, Saldaña, Carrión de los Condes y Astudillo (Palencia), y Castrojeriz y Villadiego (Burgos).
*** Villarcayo, Briviesca, Belorado y Miranda de Ebro (Burgos).
Fuente: Archivo de Iberdrola.
Este
pacto finalmente no pudo llevarse a la práctica por el estallido de la Guerra
Civil, pero sirve para mostrar cómo los grandes grupos económicos y financieros terminan por "cartelizar" los mercado sí nadie los regula. En vísperas de la Guerra Civil una decena de empresas controlaban el 70% de toda la potencia instalada.
La situación de Cataluña, no distaba mucho de lo que sucedía en el resto del país; el mercado de la electricidad catalana estaba controlado por un oligopolio formado por Barcelona Traction, Light and Power y Hispano Americana de Electricidad (CHADE) esta última, utilizada después de la I Guerra Mundial para ocultar y evadir capitales alemanes hacia Sudamerica, burlando los controles y pagos que el Tratado de Versalles obligaba a Alemania.
Todas estas compañías que operaban casi en exclusiva para el mercado catalán estaban controladas por la belga SOFINA, lo que de hecho convertía el suministro eléctrico a Cataluña en un monopolio.
Desde
un punto de vista técnico la energía eléctrica avanzaba rápidamente
y antes del comienzo de la Guerra Civil el desarrollo, tanto de centrales,
principalmente hidroeléctricas como de tendidos de alta tensión era bastante
aceptable:
Fuente: Instituto Universitario Europeo y otros.
.-En 1902 la potencia Hidroeléctrica iguala a la Térmica.
.-Con motivo de la I Guerra Mundial España se convierte en proveedor de ambos bandos. Durante ese periodo 1914-1919 la potencia instalada se multiplica por un factor de 2,7 y la producción por un factor de 2,9
.-Al quedar España dividida en dos zonas es prácticamente imposible realizar cualquier tipo de cálculo sobre producción y consumo.
Las principales capitales de provincia comienzan a electrificarse por lo que se construyen tendidos de Alta Tensión de mayor capacidad.
Año
|
Compañía
|
Central
|
Destino
|
Distancia Km
|
Tensión Voltios
|
1904
|
H. Ibérica
|
La Quintana Ebro
|
Bilbao
|
75
|
30.000
|
1907
|
H. del Chorro
|
El Corbacho Málaga
|
Sevilla
|
150
|
40.000
|
1909
|
H. Española
|
El Molinar Júcar
|
Madrid
|
255
|
60.000
|
1911
|
La Canadiense
|
Los Nogueras
|
Barcelona
|
110
|
40.000
|
1911
|
U.E. Madrileña
|
Bolarque Tajo
|
Madrid
|
70
|
50.000
|
1912
|
Saltos Alberche
|
Burguillo Alberche
|
Madrid
|
65
|
40.000
|
1912
|
Elecs. Rdas. Zaragoza
|
Gállego
|
Zaragoza
|
80
|
30.000
|
1922
|
H. Ibérica
|
Lafortunada Pirineo
|
Bilbao
|
260
|
132.000
|
1935
|
Saltos del Duero
|
Ricobayo
|
Bilbao
|
355
|
138.000
|
La
Guerra Civil
En
1936, como consecuencia de la Guerra Civil, la construcción de nuevas centrales
eléctricas sufriría un parón que no se reanudaría hasta bien entrados los años
cuarenta.
Cartel de propaganda que hace alusión a la construcción del pantano de Alarcón,
en la provincia de Cuenca, inaugurado en 1955 y que hace pensar que su
construcción comenzó en plena guerra civil.
Ambos
bandos procuraron, como si existiera un
pacto tácito, minimizar los daños a todas las infraestructuras y el tejido
industrial no bélico.
Así
el veto de Franco a la propuesta del jefe del Ejército del Norte, el
general Mola, al bombardeo masivo de Bilbao, que hubiera significado la
destrucción de una valiosa industria pesada.
Otro
tanto se puede decir del ejército de la República, donde su jefe de estado
mayor, el general Vicente Rojo, se negó a la destrucción del tejido industrial
de Cataluña ante el avance de las tropas rebeldes.
La
importancia de la energía eléctrica alcanzó su climax, durante la
ofensiva de Cataluña.
Un
ejemplo fue el caso de la central Hidroeléctrica de Andorra, propiedad de Fuerzas Eléctricas Andorranas –FHASA- con una
potencia instalada de 18.000 HP y que había sido requisada por
el gobierno francés en diciembre de 1938.
Esta
central y el suministro de energía a Barcelona y su industria, serviría para
materializar una de las más intensas campañas de diplomacia y espionaje de los
dos bandos. Donde intervendrán sobornos a
funcionarios y jueces del vecino país, así como todo tipo de intrigas.
Finalmente
y gracias a la decisiva intervención de uno de los agentes del Servicio de
Inteligencia y Policía Militar de los rebeldes (SIPM), alias "Matheu",
nunca se supo su verdadera identidad aunque todo apunta a que era un ministro
del gobierno francés, el suministro de energía de esta central hidroeléctrica
será suspendido durante el resto de la campaña militar.
El sector eléctrico
durante el periodo 1939-1975
Una
de las principales obsesiones del Régimen era la autosuficiencia de España en
todos los sectores y para ello acometería la realización de grandes obras de
infraestructura, en especial de carácter hidráulico, por su utilidad como
generadoras de riqueza agrícola, energética y control de avenidas en las distintas cuencas fluviales.
En
1941, nace el Instituto Nacional de Industria, más conocido como INI, con el
objetivo de dinamizar la creación de un tejido industrial ante la falta de
inversión, voluntad e interés por parte del capital privado.
La
creación de ENDESA por el INI en 1944 y una orden de presidencia del gobierno (que era la misma que la jefatura del estado) del 19 de julio de 1944, dividiendo el territorio nacional en zonas, que obligaba a la interconexión de todo el tendido eléctrico para terminar con la baja calidad e insuficiencia del suministro. Así como la amenaza de crear centrales termoeléctricas por medio de la Empresa Nacional Calvo-Sotelo (ENCASO), creada en 1942 para la producción de petróleos sintéticos procedentes de la pizarra y lignito, hace que las principales empresas eléctricas reaccionen.
Ante el temor de una posible nacionalización del sector, crean una nueva empresa de coordinación y gestión de las distintas instalaciones
y recursos de sus asociados con el
nombre de Unión Nacional Eléctrica S.A. UNESA, que será el origen del mayor
Lobby empresarial español, al transformarse en 1999 en la patronal del sector
eléctrico.
A pesar de la creación de UNESA, el estado sigue interviniendo como empresario eléctrico y en 1946, el INI crea la Empresa Nacional Hidroeléctrica Ribagorzana (ENHER) con la clara intención de terminar con el monopolio eléctrico establecido en Cataluña por la belga SOFINA por medio de las empresas Barcelona Traction, CHADE y Light and Power.
La
pertinaz sequía, que diría Franco y que fue una realidad en los años 1944-1945
y especialmente durante 1949, aceleró la interconexión, el mallado eléctrico, que con el tiempo sería uno de
los mejores del mundo.
Hasta
1979, UNESA sería la encargada de realizar la gestión del sistema eléctrico,
interconectando generación y consumo.
Algunos apuntes económicos
El principal problema del transporte y la distribución eléctrica reside en su condición de Monopolio Natural.
Sería anti-económico que cada empresa generadora tuviera sus propios tendidos eléctricos de transporte y distribución superpuestos a los de las otras empresas, lo que significaría una duplicidad de costes que finalmente llevarían a la quiebra a todas las empresas del sector.
Sí en la generación y la comercialización puede ser válida la libre competencia, esta no es posible en el transporte y la distribución por lo que solo caben tres opciones:
La cartelización como se pretendía con el pacto de 1936 repartiéndose el mercado por zonas donde cada empresa se constituiría en un monopolio.
La nacionalización de todo el tendido eléctrico y puestos a ello de todo el sector.
La regulación del transporte y la distribución.
En el caso español la interconexión de todas las líneas de transporte para hacer frente a una demanda creciente distribuida por todo el territorio nacianal hacía inviable el modelo de cartel.
Descontado este modelo solo quedaban la opción de la regulación del transporte y la distribución o la nacionalización. Finalmente se optó por el modelo de regulación, que a su vez pone sobre el tablero un nuevo problema; la captura del regulador por parte de las grandes empresas del sector de forma que pierda la imparcialidad en sus actuaciones.
Otra consideración de gran importancia a la hora de definir las actuaciones sobre un sistema eléctrico es la consideración de la electricidad como mercadería o como servicio público.
Por aquella época los países europeos habían optado por distintas soluciones:
Francia optó por la nacionalización del sector en 1946 y Gran Bretaña en 1948. Italia lo realizaría en 1962. En Alemania se opto por una fuerte participación de los ayuntamientos, los estados y el propio estado federal en las compañías eléctricas.
En cuanto a los precios de la electricidad estos quedaron congelados en 1939 y sometidos a una tarifa regulada que en determinadas circunstancias, incremento de costes justificados, permitía la subida de esta tarifa hasta unos topes máximos establecidos. Este sistema estaría en vigor hasta 1951.
En ese año se publicaría el decreto de regulación de tarifas eléctricas que entraría en vigor en 1953 y con sucesivas modificaciones estaría regulando los precios hasta 1973.
Sistema de Tarifa Unificadas
¿No entiende la factura de la luz? pues prepárese.
Llama especialmente la atención la Tarifa IV que pone de manifiesto la llegada de los electrodomésticos a los hogares españoles y con ellos la energía reactiva, por lo que se exige un circuito independiente del de alumbrado y un contador de doble lectura o tarifa.
Nota:
La energía reactiva es la diferencia entre la energía efectiva y la aparente.
Para dar una definición correcta de la misma tendría que recurrir a números complejos, vectores o trigonometría.
Voy a tratar de describir la energía reactiva, con lo que creo es un ejemplo sencillo:
Todos los motores eléctricos y aparatos que lleven condensadores, generan picos de demanda para su funcionamiento.
Así un motor eléctrico de una lavadora por ejemplo, cuando se pone en marcha tiene que generar un campo magnético para su funcionamiento durante el arranque, un pico extra de demanda, que cesa después del arranque (carga inductiva).
Con los condensadores pasa algo parecido: cargan y descargan, generando picos extras de demanda (carga capacitiva).
Curiosamente se utilizan baterías de condensadores (carga capacitiva) para compensar las cargas inductivas.
Estos picos de potencia que a nivel doméstico nos pueden parecer una nimiedad, sumándolos todos juntos en un determinado momento (pensemos en potentes motores industriales), aparte de distorsionar la frecuencia de la corriente (Armónicos) pueden tumbar toda la red eléctrica de un pueblo o un barrio.
Fin de la nota.
Este decreto de tarifas unificadas se basaba en los costes de 1935 como año de referencia.
Mediante un cálculo ponderado de todos los costes y sus variaciones desde 1935 se obtenía el precio medio de la tarifa base.
El recargo del 25% presente en todas las tarifas, salvo en la de alumbrado a tanto alzado de sol a sol y en la tarifa VI de electrificación rural, se transformaba en incentivos y subvenciones para compensar los costes en las centrales de nueva construcción y los descuentos a consumidores especiales de la tarifa V.
Para la administración y asignación del recargo, UNESA, creó una oficina de compensación -OFILE-, donde las empresas ingresaban el importe de los recargos y realizaba la asignación entre sus asociados, según reglas y pactos privados, sin intervención estatal.
UNESA fue presionada por la administración a crear un organismo centralizado de reparto de cargas (RECA) donde se realizaba la interconexión de todo el sistema y se utilizaron distintos criterios para fijar los precios, que nunca satisfacían a nadie: coste en origen /precio en destino, costes marginales, costes oportunidad oferta / demanda, peajes...
Como las empresas protestaban por la insuficiencia de las tarifas y el reparto de las mismas, estas fueron aumentando moderadamente hasta los años sesenta.
Franco visitando las instalaciones de Aldeadávila
A pesar de las quejas; la potencia instalada, producción y tendidos eléctricos no dejaron de aumentar, al igual que los márgenes financieros de las empresas aunque estos último de forma moderada.
Fuente UNESA, incluye toda la producción nacional.
En 1944-45 y 1949 se hace notar la sequía en la producción hidroeléctrica.
En 1968 España produce sus primeros GW de origen nuclear.
En 1972 la energía Hidroeléctrica parece alcanzar su pico de producción.
Por otra parte la red de transporte eléctrico que a partir de 1.940 empezó a interconectarse, seguía creciendo y en 1.965 aparecerían los primeros tendidos de 400KV.
En cuanto al detalle de la potencia termoeléctrica instalada en 1.975 tenemos la siguiente distribución:
Llama la atención la especialización de las centrales de carbón atendiendo a su poder calorífico, lo que hace pensar que se aprovechaba todo el carbón nacional con independencia de su energía potencial, incluidos los lignitos.
Las centrales de Fuel Oil dominaban la producción térmica, en base al bajo coste del petróleo que desde el final de la II Guerra Mundial hasta la primera crisis petrolera de 1973, este combustible había mantenido y sin el cual sería impensable el desarrollo económico de occidente.
La España Nuclear
La utilización en 1945 de la Bomba Atómica sobre las ciudades japonesas de Hirosima Y Nagasaki, algo que desde un punto de vista moral y militar -Japón estaba prácticamente derrotado- no tiene ninguna justificación y que puede considerarse, y sin el puede también, como uno de los mayores actos de barbarie y genocidio realizado por una nación, Los Estados Unidos de América, marcaría un nuevo orden mundial y una nueva época.
El régimen del General Franco, vista la derrota de la Alemania Nazi en mayo de ese mismo año y en previsión, como mínimo, del aislamiento del régimen por parte de las potencias vencedoras de la II Guerra Mundial, comienza a interesarse por la energía nuclear.
Inmediatamente después de 1945, el Régimen reserva a favor del estado los posibles yacimientos de uranio que puedan existir dentro del territorio nacional, que en aquel momento incluía, territorios del norte de África, el Sahara español y Guinea Ecuatorial. declarándolos de interés nacional.
Los objetivos iniciales eran la formación de personal técnico y la explotación de los yacimientos de uranio. En 1951 se transforma en la Junta de Energía Nuclear añadiendo a sus funciones primitivas; las de investigación y órgano asesor del gobierno en materia nuclear.
En 1955 España firma un convenio de cooperación nuclear con Estados Unidos que permitirá, entre otras cosas poder enriquecer el uranio nacional en ese país para utilizarlo posteriormente en las centrales nucleares de España.
El primer reactor nuclear que funciono en España fue el JEN-1, instalado en 1.958 en la Ciudad Universitaria de Madrid, en la actual Avenida Complutense nº 22 ¡Con un par...! Un reactor nuclear de 3 MW de potencia en el centro de la Ciudad Universitaria y a menos de dos kilómetro de los barrios más poblados de la capital como Argüelles (donde residió un servidor hasta mediados de los ochenta) o Cuatro Caminos.
Este reactor que tenía carácter experimental estuvo funcionando hasta 1984 y en 2006 todavía se almacenaba combustible gastado dentro de sus instalaciones.
El primer paso para la producción de energía eléctrica de origen nuclear, lo dio Unión Eléctrica Madrileña (UEM) al presentar un anteproyecto para la construcción de una central nuclear de 60MW en 1962.
Este anteproyecto sería autorizado un año después a condición de la presentación de un proyecto definitivo.
Pero antes había que regular legalmente esta nueva forma de generación de energía en la que el Régimen tenía puestas tantas esperanzas y no solo por motivos civiles.
España no había firmado el Tratado de no Proliferación de Armas Nucleares y es más desde la creación en 1948 de la Junta de Investigaciones Atómicas, dirigida por el Almirante Otero de Navascués se investigaba sobre como obtener el arma definitiva que elevaría a la nación española a la élite de las potencias militares. El proyecto fue bautizado por su creador como Proyecto Isleros y estuvo a punto de transformarse en una realidad.
Finalmente Unión Eléctrica Madrileña comenzaría las obras en junio de 1965. El emplazamiento elegido sería el río Tajo entre las presas de Bolarque y Zorita. El coste total se estimó en 1700 millones de pesetas y la primera carga de combustible en 400 millones. La potencia instalada finalmente se elevó a 160 MW y el reactor utilizado fue un reactor de agua a presión (PWR) fabricado por la empresa americana Westinghouse Electric que era la que ofrecía un mayor grado de participación española en el proyecto.
Central Nuclear José Cabrera en Guadalajara.
Esta primera central nuclear española comenzaría a funcionar a mediados de 1968 y sería definitivamente clausurada en el año 2006. Su producción total durante sus 39 años de servicio ascendió a 36.500 GW.
Desarrollo de la
Energía Nuclear en España
El
desarrollo de la Energía Nuclear en España tiene tres fases:
Una
primera fase que podríamos definir como la construcción de centrales Nucleares,
llave en mano, por tecnólogos foráneos debido a la falta de experiencia en el
sector y con reactores nucleares de primera generación.
Una
segunda etapa que vendrá determinada por la primera crisis petrolera de 1973 y
que acelerará la construcción de centrales nucleares en España en previsión de la
obligada sustitución, por la escalada de los precios del petróleo, de las centrales térmicas de Fuel Oil.
Esta
fase se caracterizará por una mayor participación en los proyectos de construcción
de los ya bien formados técnicos nacionales y por la realización en 1975 del primer
Plan Energético Nacional (PEN-75) que priorizará la construcción de centrales
nucleares en base a las reservas de uranio existentes en España.
El
objetivo marcado en el PEN-75, suponía una reducción considerable del consumo
de petróleo, que pasaba de tener una cuota en el consumo de energía primaria
del 66,7% en 1973 a un 48% en 1985.
Esta
reducción en el consumo de petróleo llevada al sector eléctrico se traducía en
pasar de un 38,8% del consumo de combustibles líquidos, principalmente Fuel
Oil, en 1975 a un 7% en 1985 para la generación de energía eléctrica.
La
gran beneficiaría del PEN-75, era la Energía Nuclear que pasaba de una cuota de participación del 7% en 1975 al 56%
en 1985.
De
hecho en el PEN-75 solo se contemplaba la construcción de Centrales Nucleares
para el territorio peninsular.
En resumen; la idea final del PEN-75, era que el consumo energético siguiera creciendo por encima del PIB sino se quería estrangular las posibilidades de crecimiento económico pero dando mayor importancia al sector eléctrico, donde se podían utilizar otras energías primarias distintas al petróleo.
Mientras tanto se daba entrada a una nueva fase del desarrollo nuclear.
1976 llega la democracia... o algo parecido
En 1975 con la muerte del dictador terminaría el régimen establecido en 1939.
Eran tiempos de cambio, no solo en lo político sino también en lo económico; la crisis energética de 1973 había dejado bastante tocadas a las economías occidentales y también a la española que durante la década de los sesenta había llegado a tasas de crecimiento cercanas al 11% anual.
En el PEN-75 se contemplaba la construcción de nuevas centrales nucleares en Trillo, Vandellós, Lemoniz, Sayago en Zamora, Irta (Castellon), Valdecaballeros en Badajoz, Regolda en Lugo, y así hasta un total de 17 nuevas centrales nucleares.
El objetivo era alcanzar los 24.000 MW en 1984 y llegar hasta los 35.000 MW en 1992.
La transición política desbarató estos planes, ejecutándose solamente la Central nuclear de Trillo e instalando un segundo reactor en Vandellós.
El Plan Energético nacional de 1978 (PEN-78) sería consecuencia de los Pactos de la Moncloa de 1977 que trataban de paliar la grave crisis económica causada por el primer Choque Petrolero de 1973 y que en líneas generales cambiaría el modelo de producción industrial de España basado en outputs de alto contenido energético.
El objetivo de este nuevo plan es la optimización del sector eléctrico, apuntando al gas natural como sustituto del petróleo en todos aquellas aplicaciones donde sea posible sustituirlo.
De hecho en las previsiones del PEN-78, el gas natural pasa de un consumo anual de 1,9 millones de TEC en 1977 a 7,7 millones de TEC en 1987.
Se sigue manteniendo el desarrollo de nuevas centrales nucleares, pero los ambiciosos cálculos del anterior PEN (24.000 y 35.000 MW de potencia instalada para 1984 y 1992) se reducen a 10.500 MW.
Entre otros aspectos el PEN-78 ponía de manifiesto:
"La
demanda de energía asociada a un determinado crecimiento del PIB depende tanto del
ritmo de aumento del mismo como de su composición cualitativa, la cual
determina el consumo de energía por unidad de producto.
Este
crecimiento parece el único que puede hacer compatibles los imperativos del
equilibrio exterior y del empleo: un crecimiento más rápido no sería sostenible
desde el punto de vista de la balanza de pagos, cuyo desequilibrio es necesario
corregir en los próximos años (1).
Por
otra parte, y dada la evolución previsible de la población activa, un ritmo de
crecimiento inferior al contemplado plantearía un problema de empleo de difícil
solución" (2)...
"Una
estructura adecuada de nuestro PIB implicaría sin duda una mayor participación
de las exportaciones de mercancías en el mismo. El alto contenido energético de
alguna de nuestras principales exportaciones industriales (acero, buques,
cemento, etc), es más bien la consecuencia de una política económica cuyo
fundamento teórico es discutible y que merecería en todo caso ser discutido si
se pretendiera asentar sobre ellas nuestro crecimiento
económico
futuro"...
(1) En parte esta pérdida de intensidad energética venía dada por la composición del mix energético que había hecho posible el llamado "Milagro español" en base a un petróleo barato y la utilización de carbón nacional, de bajo poder energético y altamente subvencionado.
(2) La crisis de la economía Occidental junto con la transición política, hacía previsible un retorno masivo de los que emigraron de España durante los años cincuenta y sesenta.
Con la llegada al poder del PSOE, en octubre de 1982 el PEN-78 que debía durar hasta 1987, queda finiquitado y da paso a un nuevo plan energético nacional; El PEN-83.
Entre la llegada del partido socialista al poder y el PEN-78, había ocurrido una nueva crisis petrolera que daba una vuelta de tuerca más a las ya exiguas economías de la OCDE.
En un informe la CEE, decía que la nueva fuente de energía debía ser "el ahorro energético", aplicando esa nueva fuente de energía, los datos mostraban los siguientes resultados en 1983:
En España el consumo de petróleo en relación al PIB había descendido en un 3%, mientras que ese descenso había sido de casi el 20% en el resto de países de la OCDE.
La densidad energética había descendido en España en un 0,5% y la media de la OCDE daba una caída del 9%.
Los objetivos del PEN-83 podían resumirse en:
.-Ahorro energético, paralizando la expansión de la oferta energética.
.-Nacionalización de la red de trasporte eléctrico.
.-Desarrollo del sector gasístico, creando un monopolio para el transporte y la distribución.
.-Sustitución del petróleo por carbón en la generación termoeléctrica.
.-Moratoria nuclear, limitando la potencia instalada a 7.600MW.
La Moratoria Nuclear
Las razones alegadas por el gobierno socialista fueron de naturaleza técnica, económicas y sociales, también hay que recordar que la moratoria nuclear iba en el programa con el que concurrió a las elecciones.
En el momento de aprobarse la moratoria nuclear y según una auditoria realizada por Artur Andersen y recogida en el proyecto de ley del PEN-83, las centrales nucleares afectadas por la moratoria y en fase de construcción presentaban el siguiente estado:
Para decidir que centrales entrarían en la moratoria y cuales no, se encargaron diversos estudios bajo la dirección de la cátedra de Tecnología Nuclear de la Escuela de industriales de la Politécnica de Madrid.
Realmente la decisión final fue más política que técnica, como puede desprenderse de la paralización de Lemoniz, ya ejecutada en un 87 %.
Lemoniz en la actualidad, solo en seguridad tiene un coste anual de casi 6 millones de euros, su desmantelamiento costaría unos 500 millones de euros. Esta obra a medio terminar se encuentra dentro de la reserva natural de Urdabai.
La Moratoria Nuclear significo tener que indemnizar a las empresas propietarias en las cantidades señaladas en el cuadro anterior:Ley del Sector Electrico de 1994 y disposiciones complementarias.
Esta indemnización se hizo con cargo a los abonados del suministro eléctrico, el porcentaje aplicado ha variado del 1,72% hasta el 0,33%. En 2014 el porcentaje aplicado fue del 0,45% y 2015 será el último año de este recargo.
Las empresas afectadas cobraron las indemnizaciones en un único pago realizado por el Fondo de Titularización de Activos de la Moratoria Nuclear, que la propia LOSEN reconocía y que fue desarrollado mediante el RD 2.202/1995 de tal forma que fue el citado fondo el que realizó el pago a cambio de la cesión de todos los derechos de compensación al citado fondo.
Los importes anteriores se abonaron con cargo al Fondo de Titularización de Activos, financiado a su vez por la emisión de bonos por importe de 1.292 millones de euros y dos préstamos bancarios sindicados.
Al importe de la moratoria nuclear hay que sumar la cantidad de 1.334 millones de euros pagados en concepto de intereses.
En total el importe que los abonados habrán pagado ascenderá a 5.717,24 millones de euros.
En realidad y como diría en 1993 Juan Manuel Eguiagaray, ministro de Industria con Felipe Gonzalez:
"La moratoria nuclear fue un rescate encubierto a las empresas eléctricas, cuyos planes faraónicos de expansión no tenían nada que ver con la demanda real de electricidad y que se encontraban al borde de la quiebra".
El PEN-1992
El PEN 1992, en realidad abarca el periodo de 1991 a 2000, será conocido como el plan del ahorro y la eficiencia energética. Contempla cinco pilares de actuación:
Los
objetivos para el año 2000 eran reducir la demanda final de energía en un
7,6%, equivalente a 6,3 millones de TEP.
Carbón
|
Petróleo
|
Electricidad
|
Gas
Natural
|
-22,6%
|
-11,4%
|
-5,9%
|
+26,5%
|
Las cuatro actuaciones del PEN-92 se concretan en los siguientes programas: de ahorro, de sustitución, de cogeneración y de energías renovables.
a) El programa de ahorro supone disminuir la demanda de energía
final sin rebajar los niveles de actividad económica o de bienestar.
b) El programa de sustitución contempla la sustitución de productos
petrolíferos y carbón, por gas natural. En este sentido, el PEN apuesta rotundamente
por el sector gasista.
c) El programa de cogeneración o procesos en los que se produce y
utiliza calor y electricidad conjuntamente. Se trata de aprovechar
el calor residual de la generación de electricidad.
En España la cogeneración es una práctica tradicional en industrias intensivas
en energía, principalmente en los sectores químico y alimentario,
sobre todo en las azucareras.
d) Por último el Plan Energético contempla un aumento de las energías renovables del 20,6%
entre los años 1990 y el 2000, aportando un total de 2,9 MTep, en la cobertura de demanda de energía primaria. La
contribución de estas energías debería crecer, según estas previsiones,
en un 45% al pasar del 2,7% en 1990 al 3,2% en el 2000.
Tipo de Energía
|
Producción GWh/año
|
Potencia Instalada
GW
|
Minihidráulica
Objetivo
A 31/12/1996
% sobre objetivo
|
2.474
2.588
104,6%
|
0.78
0,733
94,1%
|
Residuos Solidos
Urbanos (RSU)
Objetivo
A 31/12/1996
% sobre objetivo
|
1.298
687
53%
|
0,24
0,09
39%
|
Eólica
Objetivo
A 31/12/1996
% sobre objetivo
|
403
1.537
381%
|
0,17
0,65
385%
|
Solar Fotovoltaica
Objetivo
A 31/12/1996
% sobre objetivo
|
4,5
6,7
149%
|
0,0025
0,0039
156%
|
Fuente: Ministerio de Industria y energía
El anterior cuadro pone de manifiesto que el crecimiento de las energías renovables aumenta por encima de las previsiones salvo en el caso de la RSU, algo que se acelerará con el tiempo, en especial con la llegada de las grandes subvenciones contempladas en el 2004 que llegaban a primar a este tipo de energías hasta con el 575% (Solar Fotovoltaica) del precio de mercado (kW/h) y que se agravaría con la cesión de competencias a las CCAA.
Esas subvenciones y el crecimiento sin control del sector, estuvieron a punto de quebrar el sistema eléctrico español.
Y llegó Bruselas a poner orden...
Los sistemas eléctricos europeos, muy homogéneos a niveles técnicos, tenían sus diferencias en los modelos de gestión.
La Comisión trata de poner los cimientos de un mercado único de la electricidad, cuyos ejes principales son:
-Separación legal de actividades reguladas (transporte y distribución) y
no reguladas (generación y comercialización) para evitar las inversiones cruzadas.
-Libertad para instalación de nuevas plantas y líneas.
-Acceso de terceros a la red, pagando un peaje por el uso de la red.
-Gestión independiente de la red.
-Libertad para importar o exportar energía.
-Libertad para elegir proveedor por los clientes.
-Promoción de las conexiones internacionales para crear el nuevo Mercado interno de la Electricidad.
Durante el periodo de 1980 a 2000 la producción eléctrica sigue aumentando y con la alegría de la entrada de España en el euro, la producción eléctrica se disparo en más de un 30%
Producción de energía
eléctrica 1980-2000 en GWh
Año
|
Hidroeléctrica
|
Eólica
|
Térmica
convencional
|
Nuclear
|
Total
|
1980
|
30.807
|
-
|
74.490
|
5.186
|
110.483
|
1985
|
33.033
|
-
|
66.286
|
28.044
|
127.363
|
1990
|
26.184
|
-
|
71.289
|
54.268
|
151.741
|
1995
|
24.450
|
-
|
89.199
|
55.455
|
169.094
|
2000
|
31.939
|
4.689
|
126.271
|
62.206
|
225.105
|
Fuente: UNESA, Foro Nuclear y el autor.
Potencia instalada
1980-2000 en MW
Año
|
Hidroeléctrica
|
Eólica
|
Térmica
convencional
|
Nuclear
|
Total
|
1.980
|
13.577
|
|
16.447
|
1.120
|
31.144
|
1.985
|
14.661
|
|
20.991
|
5.815
|
41.467
|
1.990
|
16.642
|
|
21.370
|
7.364
|
45.376
|
1.995
|
17.558
|
|
22.849
|
7.417*
|
47.824
|
2.000
|
20.198
|
2.296
|
28.180
|
7.798*
|
56.176
|
Fuente: UNESA, Foro Nuclear y el autor.
*La
ligera ganancia en la potencia de las centrales nucleares que alcanzó su máximo de potencia instalada en el
año 1.988 con un total de 7.414 MW. Se debe a que los reactores nucleares con
el paso del tiempo, consumen el uranio de forma más eficiente.
Tabla comparativa
entre consumo y producción eléctrica
1980-2000 en Gwh
Año
|
Consumo
|
Producción
|
Intercambios
internacionales
|
Diferencia
|
1980
|
92.006
|
110.483
|
-
|
18.477
|
1985
|
105.579
|
127.363
|
-
|
21.784
|
1990
|
129.161
|
151.741
|
-420
|
22.160
|
1995
|
150.289
|
169.094
|
+4.489
|
23.294
|
2000
|
197.242
|
225.105
|
+4.426
|
32.289
|
Fuente: REE
.-Con signo menos las salidas de energía y
con signo más las entradas.
.-La producción de energía eléctrica se mide
entre los bornes del alternador, dando la medida de la energía producida, a
partir de esa medida se descuenta la utilizada en generación, bombeo… y en
general los consumos necesarios para el funcionamiento de la central eléctrica.
.-Las pérdidas en el trasporte y trasformación se calculan entorno a un 7/9%.
En resumen, el PEN-1992 en lo que respecta al sector eléctrico solo se cumplió en parte por la introducción de las energías renovables. En cuanto al objetivo de reducir el consumo eléctrico en un 5,9%, la realidad fue que dicho consumo aumento en un 49%.
Lo más destacado de ese periodo sería la plena incorporación de España a las instituciones europeas, incluida la moneda única, origen de gran parte de nuestros males.
La desaparición de los Planes Energéticos
Hasta la aprobación de la ley 54/1.997 del sector eléctrico, la planificación energética era de obligado cumplimiento por todos los agentes del sector, articulándose por medio de los correspondientes planes energéticos (PEN).
Por medio de estos planes se establecía y regulaba las inversiones a realizar, la tecnología a utilizar y la retribución de los distintos agentes.
Con la entrada en vigor de la citada Ley, la planificación energética pasa a ser un conjunto de indicaciones, sobre la base y principios de la libre empresa, dejando las actividades solamente sujetas a la autorización previa.
La desaparición de los PEN, junto con la abundancia de crédito barato por la incorporación de España a la moneda europea llevará a un frenesí inversor, sin pies ni cabeza, en el que se llegará a duplicar la potencia instalada. En términos económicos la liberalización del mercado significara una inversión de más de 80.000 Millones de euros durante el periodo 2000-2010, en nuevas plantas de generación eléctrica y como es habitual en la economía española, cuando se compruebe a partir de 2008, lo innecesario así como la inviabilidad de las citadas inversiones, el sector será nuevamente rescatado, como ya ocurrió con las nucleares, con cargo al contribuyente y a los clientes eléctricos.
Historia
de una burbuja
Año
|
2000
|
Datos de picos
|
2013
|
Potencia Instalada
GW
|
56,2
|
Record histórico de
Demanda 17/12/2.007
45,45 GW
|
108,2
|
Capacidad teórica
anual
de producción
eléctrica en GWh (1)
|
493.312
|
-
|
947.832
|
Producción Total en
GWh
|
225.105
|
Record histórico de
producción anual 2.008
317.862 GWh
|
287.251
|
Consumo Total en
GWh (2)
|
197.242
|
Record histórico de
consumo anual 2.007
290.808 GWh
|
232.480
|
Fuente: UNESA,
REE.
(1) La capacidad
teórica anual de producción sería; la potencia instalada X 8760 horas/año, de
la que habría que descontar las horas de parada por mantenimiento y averías.
(2) Energía
disponible para consumo se calcula partiendo de la producción total de la que
hay que descontar; consumos propios, consumo en bombeo, pérdidas en transporte
y distribución, +/- saldo internacional.
Fines
básicos de la Ley 54/1997 de liberalización del sector eléctrico:
.-Garantizar
el suministro eléctrico.
.-Que
se realice al menor coste posible
.-Garantizar
la calidad del suministro
.-Protección
del medio ambiente
.-Renuncia
del estado a realizar cualquier actividad empresarial en el sector eléctrico
.-Se
abandona el concepto de servicio público de la electricidad.
.-Se
reconoce el derecho a la libre instalación en la generación eléctrica
.-La
retribución del transporte y la distribución será fijada administrativamente.
.-Se
establece la separación para las empresas entre actividades reguladas y no
reguladas.
.-Se
liberaliza la comercialización eléctrica.
.-Se
crea la Comisión Nacional del Sistema Eléctrico como órgano de control
.-Se
crea una reglamentación singular para los territorios extra peninsulares.
.-Define
el régimen especial de producción eléctrica (Las renovables)
.-Cede
la concesión de permisos para este tipo de instalaciones a las CCAA.
(Lo que terminará en una orgía de corrupción
y descontrol sobre la potencia instalada
a nivel nacional, donde lo más que podía hacer el gobierno era establecer unos
cupos orientativos, recordemos que en base a esta Ley el gobierno no puede
intervenir en la concesión de nuevas
instalaciones. Es el libre mercado quien en su juego de oferta y demanda asigna
en teoría el número de productores.
Como casi siempre la combinación de libre
mercado, facilidad crediticia, ignorancia y corrupción estarían a punto de
llevar a la quiebra a todo el sistema eléctrico español)
.-En su artículo 30 estable que el Régimen
Especial será complementado con una prima de producción.
.-Se crea un mercado organizado para la
compra venta de electricidad en el que pueden concurrir todos los agentes del
sector reconocidos por la ley.
(Finalmente este mercado terminará siendo un
centro más de la especulación globalizada donde no solo concurrirán los agentes
reconocidos. También concurrirán todo tipo de especuladores financieros)
.-Se diferencia claramente entre la actividad
de transporte y distribución.
.-Se autoriza la construcción de líneas
directas de uso exclusivo para productores y consumidores cualificados.
.-Se crea la oficina de cambio de
suministrador que realizará sus funciones de forma exclusiva en los sectores de
gas natural y electricidad.
.-Se establece las normas técnicas y de seguridad
en las instalaciones eléctricas en base a la Ley 21/1992 de 16 de julio.
Continuara...